Una sonda del tamaño de un bolígrafo que «ve» el cáncer que el ojo humano no percibe. En Montreal, unos investigadores han desarrollado una herramienta que combina láser e inteligencia artificial para ayudar a los cirujanos a distinguir, en tiempo real, los tejidos cancerosos. Un avance prometedor para reducir las recidivas.

En la cirugía del cáncer, un desafío sigue siendo formidable: saber con precisión dónde termina el tumor y dónde empieza el tejido sano. Retirar demasiado poco es arriesgar una recidiva; retirar demasiado es dañar tejidos valiosos. ¿Y si la tecnología pudiera ofrecer a los cirujanos una mirada más fina?

Distinguir, en plena operación, una célula cancerosa de una sana: un desafío que la luz y la IA ayudan ahora a afrontar.

Ver lo invisible durante la operación

El principio de esta sonda montrealesa es tan ingenioso como fascinante. Del tamaño de un bolígrafo, el aparato proyecta un haz luminoso que hace vibrar los enlaces moleculares de los tejidos. Ahora bien, cada tipo de tejido interactúa con la luz de forma particular: cuando es canceroso, la frecuencia luminosa devuelta cambia de una manera característica. Una inteligencia artificial analiza entonces esas variaciones e indica al cirujano, en tiempo real, si el tejido que examina está sano o no. Como para guiar el gesto con una precisión inédita, en el momento mismo en que más importa.

Menos tejidos olvidados, menos recidivas

Lo que está en juego es importante. Cuando un fragmento de tejido canceroso escapa al cirujano y permanece en el organismo, el riesgo de recidiva aumenta. Los investigadores recuerdan, por ejemplo, que en el caso del cáncer de próstata los análisis a veces resultan negativos aunque todavía haya células cancerosas presentes. Al detectar esos tejidos difíciles de ver a simple vista, la sonda busca precisamente reducir ese riesgo — y por tanto, con el tiempo, mejorar las posibilidades de los pacientes.

La sonda montrealesa en breve

  • Qué : una sonda del tamaño de un bolígrafo, que combina láser e inteligencia artificial.

  • Cómo : un haz luminoso cuya frecuencia cambia al contacto con los tejidos cancerosos.

  • La ventaja : un análisis en tiempo real, durante la operación.

  • El objetivo : reducir los tejidos cancerosos olvidados, y por tanto las recidivas.

  • Quién : investigadores de Polytechnique Montréal y del CRCHUM.

Detectar en unos instantes lo que la imagenología clásica a veces deja pasar: he ahí la promesa de esta innovación de aquí.

Una innovación muy nuestra

Detrás de esta herramienta hay un equipo de investigación montrealés, que asocia la experiencia de Polytechnique Montréal y del Centro de Investigación del CHUM, bajo la dirección del profesor Frédéric Leblond, con la contribución de la doctoranda Joanie Desroches y de la patóloga Dominique Trudel, entre otros. La sonda ya ha sido probada en un centenar de pacientes, y su fiabilidad se considera establecida. Próxima etapa: ensayos clínicos, indispensables antes de un posible uso más amplio en los quirófanos.

Prometedor, pero aún por validar

Como siempre en la investigación médica, la prudencia sigue siendo necesaria. Por entusiasmante que sea, esta tecnología aún no está implantada de forma rutinaria: habrá que confirmar sus beneficios mediante ensayos clínicos rigurosos antes de que se generalice. Pero la dirección es alentadora. Y para los pacientes como para los cirujanos, la idea de una herramienta capaz de «ver» lo invisible durante una operación encierra una hermosa promesa: la de intervenciones más precisas, y de menos recidivas.

Luz, un poco de inteligencia artificial y mucho saber hacer quebequense: esta pequeña sonda ilustra a la perfección cómo la ciencia de aquí busca, con paciencia, ofrecer a los pacientes mejores posibilidades.

Para recordar

Investigadores de Polytechnique Montréal y del CRCHUM han desarrollado una sonda del tamaño de un bolígrafo que, gracias al láser y a la inteligencia artificial, detecta en tiempo real las células cancerosas invisibles al ojo durante una operación. Objetivo: reducir las recidivas. Probada en un centenar de pacientes, aún debe pasar por ensayos clínicos. Y tú, ¿qué te inspiran estas innovaciones médicas?

Este artículo presenta una innovación a título informativo y no constituye un consejo médico. Esta tecnología aún está en fase de validación clínica. Para cualquier cuestión de salud, consulta a un profesional.

La Touche | Una Mirada Positiva sobre el Mundo