Hay instrumentos que pertenecen a un lugar desde su nacimiento. Otros tienen que viajar para encontrarlo. La marimba pertenece, quizá, a esta segunda historia.

Su sonido no nació en el Istmo de Tehuantepec. Tampoco podemos atribuirle a Oaxaca el origen de un instrumento cuya historia atraviesa continentes, pueblos y diferentes tradiciones musicales.