Gaby Macaluso regresa triunfalmente a los escenarios con su nueva creación, “La Grande Bonyenne”: un viaje musical arraigado en las tradiciones de Quebec.

Después de una larga pausa artística, la cantante y acordeonista quebequense ofreció una actuación electrizante en el Théâtre du Marais, en Val-Morin. En este artículo les presentamos una reseña de esta noche mágica, acompañada de un análisis de la música de Gaby Macaluso y de su impacto en el público.

Antes del concierto de Gaby Macaluso en el Théâtre du Marais de Val-Morin, escuchaba con frecuencia comentarios como: “Tengo muchas ganas de ver a Gaby Macaluso; llevo mucho tiempo esperando este momento”.

En efecto, hacía ya bastante tiempo que Gaby Macaluso no se presentaba ante el público. En 2011 decidió hacer una pausa total, después de actuar en La Synagogue, antiguo Théâtre du Marais.

Este fin de semana, Gaby Macaluso finalmente regresó a los escenarios de las Laurentides. Junto con sus músicos, ofreció una actuación extraordinaria, casi mágica.

Gaby Macaluso nos presentó un nuevo concepto musical, de esencia tribal y profundamente arraigado en las tradiciones de Quebec. La sala del Théâtre du Marais estaba repleta el sábado por la noche, con un público visiblemente impaciente por descubrir esta nueva creación.

Después de una larga pausa artística, Gaby Macaluso regresa a los escenarios con su nueva propuesta, titulada “La Grande Bonyenne”.

Su música es dulce, soñadora y arraigada en su territorio, ofreciendo una experiencia muy diferente de la que conocíamos durante su etapa en Montreal.

En esta ocasión, Macaluso dirige un proyecto centrado en las raíces, integrado por sus propias composiciones y rodeado de un aura mágica que la hace brillar aún más, respaldada por músicos que iluminan el escenario. “La Grande Bonyenne” es, sencillamente, cautivadora.

En una publicación en su página de Facebook, Gaby Macaluso compartió:

“Se necesita una aldea para criar a un niño, pero hace falta una gran tribu para montar un espectáculo.

Esta celebración es el comienzo de una nueva historia. Ojalá pueda hacerle bien al mundo, ayudar a las personas a conectarse con su esencia y a ser felices. ¡Sigamos sembrando, terrícolas!”.