Con un poco más de 8 millones de habitantes, la provincia de Quebec cuenta con un alto porcentaje de analfabetismo. Según la Fundación por la Alfabetización, más de 800 mil personas son analfabetas y 1 millón 700 mil persona están incluidas dentro del segmento que carece de habilidad para leer y escribir. Por ello, cada año, la fundación realiza campañas de sensibilización con el objetivo de estimular a los jóvenes.
“El analfabetismo, en Quebec, todavía es considerado como un tabú. Las personas tienen miedo de decir que son analfabetas. Estos, poco a poco se van preocupando por obtener una formación profesional. Es sumamente importante que en su entorno o comunidad se sepa que tienen problemas con la lectura y la escritura. Otro punto importante que mencionar, es que una gran parte de estas personas, han fracasado en las escuelas y obviamente no regresan a estas instituciones porque todo está asociado con este fracaso.” Nos comparte Diane Mockle, quien fungió como directora de la Fundación por la alfabetización en la provincia de Québec.
Estas campañas son fomentadas con recursos provenientes de donaciones y fondos privados. Se calcula en más de 390 mil dólares las recolectas realizadas por estas instituciones. El objetivo, es combatir un problema que también preocupa a los académicos canadienses.
“La presencia de libros en el hogar es un elemento clave para la estimulación hacia los niños, el objetivo eS motivarlos a leer y a escribir. Constantemente, en los barrios desfavorecidos, el libro es un objeto ausente, y cuando está presente, se le venera como si fuese un objeto sagrado y se conserva fuera del alcance de los niños.” Menciona Pierre Simard, quien fue profesor en la Escuela para jóvenes analfabetas Marguerite-Bourgeoys.
“Las personas que tienen dificultad con la lectura y la escritura, son los más pobres de nuestra sociedad. Nos damos cuenta que en Quebec, incluso si se trata de un país rico, todavía hay mucha pobreza. Los profesionales de la alfabetización coinciden en que los problemas de la lectura y escritura están ligados a la pobreza y a los problemas en la escuela.” Afirma Claude Lamare, anteriormente profesor de adultos analfabetos del organismo La Jarnigoine.
En Quebec, poco más de 2 millones y medio de personas, de entre16 y 65 años, tienen serios problemas para leer y escribir, y según la Fundación por la Alfabetización, el 49% de los quebequeses tienen un nivel muy bajo de lectura.
“Mi madre no quería que fuese a la escuela, por eso quería hacer este curso: para aprender a leer y escribir. Me siento mejor conmigo misma, la gente me mira normal. Antes, cuando caminaba, me sentía ignorada e incluso la gente me rechazaba. Si no sabes leer y escribir, no eres nadie en la vida.” nos comparte Diane Lavigne, alumna en proceso de alfabetización.
Para otras personas el caso es muy diferente, así como lo es para María Bautista, alumna en proceso de alfabetización. Según ella, estudia con el objetivo de aprender a leer y escribir el Francés. Sin embargo, nos afirma que hay personas que tienen problemas a causa de que de niños no los mandaron a la escuela por falta de recursos o por problemáticas de sus familias.
Por ejemplo Hugo, nos dice que muy seguido lo rechazaban por el simple hecho de que ha tenido problemas con su forma de hablar.
Estoy aquí por mis hermanitos. Mi madre está enferma, y si no voy a la escuela, mis hermanos corren el riesgo de ser adoptados. Mi objetivo es terminar mis estudios y hacerme cargo de mis hermanos, dice Sabrina Pelletier, quien también tuvo que pasar por el proceso de alfabetización.
En Québec uno de cada tres jóvenes, de entre 16 a 25 años, abandona sus estudios. Y pese a los esfuerzos emprendidos por diferentes organismos canadienses, la deserción escolar y la escasez de recursos económicos, pone en riesgo la continuidad de estas campañas.
Qi – Reportaje especial – SNP



