Según la Organización de las Naciones Unidas, en todo el mundo, más de 2.4 millones de personas son víctimas de tráfico de personas.
Cada año la Gendarmería Real de Canadá evalúa a más de 3 mil casos de explotación sexual. Y según especialistas, las mujeres son el tercer mercado con el mejor valor económico.
“Actualmente, en internet, la oferta de servicios sexuales son de fácil acceso. Por ejemplo si escribe la palabra escolta, encontraran de todos los géneros, gustos y precios.” Menciona Víctor de Moura, investigador en la Gendarmería Real de Canadá.
Obviamente que en internet no se encuentran todos los servicios sexuales, hay organizaciones que están tan bien establecidas que no necesitan publicidad, ya cuentan con una solida clientela, agrega el investigador.
Diariamente en este país, los explotadores obtienen de 500 a 1000 dólares de ganancias por día. Las mujeres explotadas tienen entre 14 y 22 años. Estas son reclutadas por amigos o vía las redes sociales. Son forzadas a trabajar como escoltas, en clubes de masajes, en casas sexuales clandestinas o en clubes exóticos nocturnos.
“Las mujeres son el mercado más vendido después de las armas y los narcóticos. En todo el mundo, mujeres adultas, jóvenes y hombres adolescentes son desplazados a otros países u regiones para ser explotados sexualmente. […] Canadá es un gran país con pocas fronteras, por lo tanto el trafico de personas circula con gran facilidad.” Afirma Éliane Legault-Roy, politóloga y Directora de comunicaciones en la Concertación de luchas contra la explotación sexual.
Según la Gendarmería Real de Canadá, se concluye que las redes del comercio del sexo se han instalado en las ciudades más importantes de esta país: Toronto, Vancouver, Montreal y Colombia Británica. La entrada ilegal de estas mujeres son raramente denunciadas.
Y es que según el investigador de la Gendarmería Real de Canadá, de Moura, en lo que se refiere a la entrada clandestina, nunca se podrá saber con exactitud el número de personas que entran con este estatus y por consecuencia, nunca serán denunciadas.
La mayoría de las mujeres explotadas provienen de la Unión Soviética y de Asia. Y según la Gendarmería Real de Canadá, estos criminales tienen importantes enlaces con redes de la República Checa, Alemania, Bielorrusia e Israel. La ONU afirma que cada año, estas redes obtienen ganancias de mas de 32 millares de dólares americanos.
Qi – Gran reportaje – SNP