Universidad de Western Ontario – Agosto 2025
Ante la escasez global de mano de obra agrícola, una innovación pionera desde Canadá podría transformar el cultivo de champiñones. El profesor Mehrdad R. Kermani, experto en robótica de la Universidad de Western Ontario, ha desarrollado el primer sistema robótico comercializado en el mundo para la cosecha autónoma de champiñones, con una precisión comparable a la de una mano humana.
Una respuesta tecnológica a un desafío agrícola mundial
Hace casi diez años, el agricultor Murray Good propuso a Kermani un reto ambicioso: crear un robot capaz de recolectar champiñones en condiciones densas y delicadas, como lo haría un trabajador humano.
Después de años de investigación, Kermani y su equipo lograron lo que muchos no pudieron: un sistema robótico con un “toque suave”, que puede integrarse fácilmente en las granjas existentes en América del Norte. El robot puede detectar la madurez del champiñón y, si no está listo, volver a recolectarlo más tarde, gracias a su capacidad de funcionamiento continuo.
Precisión técnica para un entorno complejo
“Recolectar un champiñón parece sencillo para los humanos, pero es un movimiento muy complejo para los robots,” explicó Kermani. “A veces hay que torcer, otras veces doblar, depende del estado del champiñón.”
Gracias a su sistema de visión, el robot mide el tamaño del champiñón, uno de los principales indicadores de madurez. Así, evita cosechar antes de tiempo o demasiado tarde, lo que impactaría el rendimiento.
De la universidad al campo
El proyecto llevó a la fundación de Mycionics en 2014. En 2018 comenzó su comercialización, y recientemente recibió apoyo financiero de Next Generation Manufacturing Canada (NGen) para su implementación práctica.
Para Kermani, es un orgullo ver su investigación académica aplicada a un desafío global: “Con menos trabajadores agrícolas y una población creciente, necesitamos producir más alimentos de forma sostenible. Este robot es parte de la solución.”
