Es la primera gran sorpresa del cuadro final: Paraguay eliminó a Alemania en la tanda de penales, este 29 de junio, en los dieciseisavos de final. Una hazaña sonada para la modesta Albirroja, y una decepción inmensa para una de las grandes naciones del fútbol mundial.
Sobre el papel, todo separaba a los dos equipos. De un lado, Alemania y su batería de estrellas, gran favorita. Del otro, un Paraguay que solo había arrancado su clasificación por los pelos, entre los mejores terceros de grupo. Y, sin embargo, en el Gillette Stadium de Foxborough, cerca de Boston, fueron los sudamericanos quienes tuvieron la última palabra, tras un 1-1 al final de la prórroga y una tanda de penales de máximo suspense.

21 disparos, 16 córners, 75 % de posesión… y aun así Alemania vuelve a casa. El fútbol nunca es una simple cuestión de estadísticas.
Un dominio sin recompensa
Pocas veces un equipo habrá dominado tanto sin llevarse la victoria. Durante 120 minutos, Alemania machacó la defensa paraguaya: cerca del 75 % de posesión, 21 disparos (7 a puerta) frente a solo 7, y nada menos que 16 córners. Pero enfrente, el muro aguantó. Heroico, el portero paraguayo Gill rechazó todo lo que llegaba — seis paradas, varias de ellas decisivas ante remates de cabeza alemanes. En la prórroga, los hombres de Julian Nagelsmann creyeron liberarse con un cabezazo de Jonathan Tah, pero el VAR anuló el gol por una obstrucción sobre el portero. La señal, quizás, de que esa noche no sería la suya.
Alemania 1 – 1 Paraguay (Paraguay vence en los penales)
| 1-1 (pr.) | Enciso para Paraguay, Havertz para Alemania; Paraguay se impone en los penales |
| 75 % / 21 disparos | El dominio alemán, que sin embargo quedó sin premio (16 córners) |
| 6 paradas | El portero paraguayo Gill, inmenso, auténtico héroe del partido |
| Octavos | Paraguay desafiará al ganador de Francia–Suecia, el 5 de julio en Filadelfia |
Enciso abre la historia, Havertz reactiva a Alemania
Paraguay, de hecho, había golpeado primero. Justo antes del descanso, sobre un centro perfecto de Matías Galarza, Julio Enciso apareció para colocar un cabezazo imparable: el primerísimo gol de la historia de Paraguay en una fase eliminatoria de un Mundial. Como para hacer tambalear por un instante al gran favorito. Pero Alemania reaccionó poco después de la hora de juego, por medio de Kai Havertz, para empatar y reactivar el partido. Ninguno de los dos logrará luego volver a ponerse por delante, pese a un asedio alemán cada vez más insistente.
Eso es la magia del Mundial: una noche, el corazón y el coraje pueden derribar todas las certezas.
La lotería de los penales sonríe a la Albirroja
Había que pasar, pues, por la prueba de los nervios. Y también ahí Paraguay mostró una sangre fría notable. Entrado en el campo durante el partido, el joven Mauricio transformó su penal con una seguridad desconcertante, lanzando de forma ideal a los suyos. Del lado alemán, en cambio, la presión acabó pesando: Kai Havertz, héroe desafortunado, falló el suyo. Impulsado por su portero y por todo un pueblo que se quedó despierto hasta bien entrada la noche, Paraguay aguantó y firmó una de las hazañas más bonitas de este Mundial.
El cuento continúa
Nadie esperaba a Paraguay tan lejos. Batido de entrada por Estados Unidos, se había reactivado con una victoria sorpresa sobre Turquía, antes de colarse entre los mejores terceros. Ahora está en octavos de final, donde se medirá al ganador de Francia–Suecia, el 5 de julio en Filadelfia. Sea cual sea el rival, la Albirroja ya no tendrá nada que perder — y todo de un equipo que ya ha demostrado que ningún favorito le da miedo.
Una nación modesta, un portero de gala y una pizca de locura: Paraguay acaba de recordarle al mundo por qué amamos tanto el fútbol.
La Touche | Una Mirada Positiva sobre el Mundo
