No hace falta entrada para el espectáculo más bello del fin de semana: sucede sobre nuestras cabezas. En estas fechas, las Perseidas —una lluvia de estrellas que vuelve cada verano— se vuelven cada vez más visibles, camino de su pico de mediados de agosto. Algunas noches se pueden ver varias decenas de «estrellas fugaces» por hora.

El truco para disfrutarlas: alejarse de las luces de la ciudad, ponerse cómodo, dejar que los ojos se acostumbren a la oscuridad durante unos veinte minutos… y esperar. Los deseos son gratis.

Lo que hay que saber

  • Es gratis y visible a simple vista: no hace falta telescopio.
  • Aléjate de las luces y mira hacia un cielo bien despejado.
  • Las mejores horas suelen ser después de medianoche.
  • Abrígate bien: las noches pueden ser frescas, incluso en agosto.