Incluso antes de sus octavos de final ante Marruecos, la selección canadiense ya le ha regalado a todo un país recuerdos que perdurarán. Repaso a esos momentos que, en apenas unas semanas, han hecho sentir orgulloso a Canadá.
En su tercera participación en un Mundial — tras 1986 y 2022 —, y esta vez en casa, Canadá no figuraba entre los favoritos. Y, sin embargo, los Rojos transformaron este Mundial en una sucesión de primeras veces históricas, impulsados por un público entregado, de Vancouver a Toronto.

En pocas semanas, Canadá vivió más primeras veces que en toda su historia en el Mundial.
Una primera victoria… y qué victoria
El 18 de junio, en el BC Place de Vancouver, ante unos 55 000 espectadores, Canadá firmó la primera victoria de su historia en un Mundial. Y no una cualquiera: un contundente 6-0 ante Catar. El delantero Jonathan David anotó un triplete, secundado en el marcador por Cyle Larin y por un espléndido gol de tiro libre directo de Nathan Saliba. Con seis goles, los Rojos lograron la mayor victoria de una selección de la Concacaf en toda la historia del torneo.

La velada, no obstante, fue agridulce: el centrocampista Ismaël Koné tuvo que abandonar el campo en camilla, gravemente lesionado. Sus compañeros quisieron terminar el trabajo por él — una hermosa imagen de solidaridad, a la que el seleccionador Jesse Marsch respondió con una frase que ya es célebre: «Habrá 40 millones de canadienses que dirán que estuvieron en el estadio esta noche.»
El recorrido de Canadá
| 1-1 | Bosnia-Herzegovina, en el estreno (gol de Cyle Larin) |
| 6-0 | Catar: la mayor victoria de una selección de la Concacaf en un Mundial |
| 1-2 | Suiza: una derrota sin consecuencias para la clasificación |
| 1-0 | Sudáfrica, en dieciseisavos: el gol de la victoria de Eustáquio al 90+2 |
Superar por fin la fase de grupos
Pese a una derrota (2-1) ante Suiza en el último partido de grupo, Canadá logró su clasificación para el cuadro final — toda una primicia en categoría masculina. Nunca, en efecto, el equipo masculino había superado la primera fase de un Mundial. Ese hito, largamente anhelado, se alcanzó por fin, y en su propia tierra.
Una primera victoria, una primera clasificación, unos primeros octavos: Canadá lo vivió todo por primera vez.
La noche en que Eustáquio escribió la historia
Después llegó el 28 de junio, en el SoFi Stadium de Los Ángeles, para el primer dieciseisavo de final del torneo. Bloqueado durante mucho tiempo ante una Sudáfrica correosa, Canadá acabó forzando el destino: en el tiempo añadido (90+2), el capitán de la noche Stephen Eustáquio apareció para dar la victoria (1-0) e impulsar a los Rojos a los octavos de final — de nuevo, una primicia en la historia del país. Ese partido dejó además un bonito guiño: al entrar al campo, Alphonso Davies se convirtió en el jugador número 1000 en pisar el césped de este Mundial 2026.

Un orgullo que va más allá del campo
Más allá de los resultados, lo que quedará es el fervor. Estadios llenos, calles con los colores del país, millones de personas descubriendo o redescubriendo a su selección de fútbol. Para muchos, esas noches quedarán como aquellas de las que se hablará durante mucho tiempo — el tipo de partido que un niño contará algún día a sus propios hijos. En casa, impulsado por su generación más talentosa, el equipo demostró que tenía su sitio entre los grandes.
Y ahora, Marruecos
El sueño continúa el sábado 4 de julio, en Houston, ante Marruecos, una de las selecciones más seductoras del torneo y semifinalista sorpresa en 2022. Sobre el papel, los Leones del Atlas parten como favoritos. Pero Canadá ya ha demostrado, este verano, que no conviene fiarse de los pronósticos. Pase lo que pase, una cosa es segura: este equipo ya se ha ganado el corazón de todo un país.

Primeras veces a raudales, una nación en pie: este Mundial quedará, para Canadá, como aquel en que el fútbol entró de verdad en los corazones.
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